Los accidentes cerebrovasculares producen una lesión desde el punto de vista motor llamada hemiplejia del adulto y del niño. La misma va a producir incapacidad para la marcha, porque generalmente no pueden flexionar la rodilla y los músculos dorsiflexores del pié se debilitan. Además la función de la mano es alterada por la falta de selectividad muscular y la espasticidad. Si se realiza un diagnóstico  y tratamiento adecuado el mismo es capaz de retomar funciones anteriormente perdidas.